Haciendo caso a las peticiones de algunos comentarios al primer articulo sobre ilusiones ópticas pidiendome que facilitara algunas imágenes más, les cumplo colgando estos ejemplo. Espero que les guste.
Aunque parezca mentira el punto centra esta justo en medio de la distancia del vértice superior y el punto medio del lado horizontal.

¿Qué es una espiral o tal vez un conjunto de círculos concéntricos?

Al final el gigante cogerá al enano.... o son los dos del mismo tamaño?

Aqui van dos muy buenas, si las miras fijamente no verás nada extraño pero si las miras de reojo, alucina...


Esta me gusta mucho, presta atención.

El tono del gris es exacto en la derecha y en la izquierda. El que va acompañado del blanco parece más claro pero es una ilusión.

Este es el clásico de poner las manos como indica la figura e ir acercándolas. Cuando están casi juntas nos parece ver un "dedo flotante". Pero miren hacia el fondo no directamente a las manos.

Observa fijamente la bombilla de la imagen durante al menos 30 segundos. Después desvía la mirada hacia una hoja de papel en blanco. Seguirás viendo la forma de la bombilla reflejada en ella... pero esta vez encendida.

¿Cuál de los dos lápices es más largo?

El hombre en el horizonte se ve más grande que el hombre que está cerca de nosotros en el dibujo y sin embargo, son exactamente del mismo tamaño.

Observa fijamente la cruz dibujada en la primera imagen, mientras cuentas lentamente hasta 30. Inmediatamente después, mueve tu vista al cuadro blanco de lado derecho. Observarás una cruz negra sobre el fondo blanco.

Cierra el ojo derecho y con el izquierdo mira el punto. Si te vas acercando y alejando de la imagen, verás como hay momentos en los que desaparece el signo +. Si cierras el izquierdo y con el derecho miras el signo +, desaparecerá el punto

Da la impresión que quien dibujó estos cuadrados rojos debía estar un poco borracho. Pero en realidad no es así, ya que son tres cuadrados perfectos y con sus lados paralelos entre sí.

Si miras estas imágenes te parecerá que todo está deforme, pero si te fijas verás que las líneas que forman las cuadrículas son rectas completamente paralelas. Lo que hace que te despiste son los pequeños cuadrados blancos en el interior, pues hacen que tu cerebro tienda a asociarlos con los cuadrados grandes de color blanco.


La siguiente figura parece moverse espontáneamente. De hecho se mueve siempre la zona que no estamos mirando directamente.

Y por último, una ilusión óptica de las de rompe y rasga. Es muy buena.
Observa atentamente las caras que se muestran en el dibujo. Incialmente, observarás la cara de un hombre enfadado en la parte izquierda y una mujer con el rostro serio a la derecha. Ahora, aléjate de la pantalla, lo suficiente como para que la imagen se vea distante y borrosa. Debes separarte entre 3 y 4 metros como mínimo. Si no tienes suficiente espacio frente al ordenador, prueba a imprimir la imagen y colgarla en la pared. También puedes utilizar un programa de edición de imágenes y reducir la imagen hasta observar el efecto.
Al alejarte observarás que la cara de la izquierda se convierte en la mujer de rostro serio y la cara de la derecha se convierte en el hombre enfadado. Increíble, ¿no?

Esta impresionante ilusión, fue creada por Aude Oliva y Philippe Schyns y muestra la habilidad del sistema visual para separar la información de los diferentes canales de frecuencia espacial. En la imagen de la derecha las altas frecuencias espaciales (HSF) representan a una mujer con una expresión facial neutral mezclada con la información de baja frecuencia espacial (LSF) que representa la cara del hombre enfadado.
Si se agita esta película , se pueden escuchar los Oscar chocando entre sí, las críticas de los expertos, satisfechos poder coincidir en sus comentarios, enarbolando sus titulares con el orgullo de revolucionarios en el desfile, y hasta el dinero que va consiguiendo, haciendo que la hucha vaya engordando regularmente hasta amenazar con explotar.
Yo agito la hucha e identifico todo eso, pero por más que afino el oído, no logro que la película haga ningún ruido más. Sólo queda ese silencio cabizbajo en el que los espectadores abandonan la sala al terminar la historia y que es, dicen los críticos de las banderas, el que hay que diseccionar para darse cuenta de lo grande que es ésta película.
Yo disecciono ese silencio y lo que veo dentro tampoco me dice nada. Nos son las tripas de las ocas, anunciando grandes conquistas de los ejércitos. Me encuentro con algo de sangre y esa consistencia débil que se me ofrecía cuando , en el colegio, la rana, en la clase de ciencias, parecía morir por segunda vez al cortarla y enseñarme lo que escondía.
Tal vez era que mi bisturí no estaba lo suficientemente afilado y aunque pretendía un corte limpio , lo que hacía era despedazar la carne como si ,en el fondo, mis utensilios fueran de madera. Que nunca sabrás nada de cine, que no sabes nada de cine, me dice la rana apoyando sus patas para poder mirarme a los ojos y asegurarse de que sus palabras me llegan claramente.
Me asomo a la ventana y veo la riada de críticos por la avenida, celebrando la goleada de Clint Eastwood. Yo veo a Clint Eastwood haciendo de Harry el sucio, cambiando su mágnum por una jeringuilla rellena de adrenalina y terminando la historia con un final tramposo, de escritor que busca el cierre y la patada en la tripa. Es eso lo que esconde mi silencio, muy alejado del que llena la sala cuando la película acaba y la gente sale a la calle.
¿Cómo puedes ser tan insensible? Me dice la rana. Fíjate en tus compañeros de clase, lo bien que han diseccionado a las otras ranas. ¿No te conmueve ese final? ¿El dolor de la boxeadora sin futuro? ¿El juego que hace Clint Eastwood con las sombras y hasta el modo en el que se sirve de la música? ¿Es que estás hecho de piedra? ¿Es que eres insensible? ¿Es que no te dice nada esa segunda oportunidad que tiene el padre de ser padre y la hija de ser hija?
La película encima de la mesa, con las tripas al aire, como aquella rana. Y, para que el trabajo no se quede incompleto, acudo a los cuentos de Jerry Boyrd ( “Rope Burns. Stories from the corner”) para ver si me pueden servir como guía en esta disección. Jerry Boyrd, que firma F.X. Toole, me parece un escritor de segunda fila, algo que me desconcierta porque en la portada del libro se dice que fue Libro del año para New York Times y el Los Angeles Times. Todas las flechas señalan en una dirección y yo me encuentro caminando en sentido contrario.
Leo “Million Dollar Baby” y “Cara de mono”. Suficiente como para lamentar los 16,50 euros gastados en el libro. Me parece alguien sin matices, con una idea por cuento que infla lo necesario para que llene páginas y páginas hasta convertirse en un libro. No me gustan los escritores de cuentos incapaces de saber cuándo ya han contado lo que tenían que contar. Clint Eastwood es fiel, demasiado fiel, al cuento en el que basa su película, lo que no ayuda mucho a su trabajo. A pesar de ser un cuento largo, tiene que rellenar los huecos de la historia con elementos que justifiquen su metraje y ahí, lejos de solucionar el problema, se mete en un terreno en el que roza lo fácil y lo tramposo : las cartas que le escribe a su hija y que ésta le devuelve, sus lecturas de poesía o la historia del pastel de limón, por poner unos ejemplos.
Lo que se anuncia como un banquete no es sino un buffet con pequeños pasteles fríos que comer. Falta el gran tema que haga que todas las partes de la historia encajen. En una bandeja se ofrece la relación entre un padre fracasado y una hija sin padre, la posibilidad de ser alguien con treinta y dos años, el enfrentamiento entre un entorno machista y una mujer que le hace frente, la convicción de que se puede llegar hasta donde se quiera o el temor a llegar hasta el final, como si se temiese el precio a pagar por ello, como refleja en “Miedo”, Cristina Peri Rossi :
Las pocas veces
Que he sido feliz
He tenido profundo miedo
¿Cómo iba a pagar la factura?
Sólo los insensatos
-o los no nacidos-
son felices sin temor
Todos esos pasteles están muy buenos, pero deberían ser un aperitivo de algo más consistente que no se ofrece. Un buffet de boda sin boda. Una historia contada por un narrador (Eddie Scrap-Iron) que nos presenta situaciones en las que él no estuvo sin ver en ello ninguna contradicción. Habrá quien diga que el núcleo de la película es la eutanasia, lo que complica un poco más las cosas porque no se ha creado una estructura narrativa que lo justifique. El giro que pega la película , en ángulo recto, desconcierta a cualquier espectador. El material utilizado hasta ese cambio no permite dar ese salto, muy efectivo, pero sin apoyo, lo que convierte el final en otro truco más de una historia que da golpes en la oscuridad sin saber muy bien a qué.
Pero ahí van los críticos por la alfombra roja de los Oscar, ahí está la rana en la mesa de la clase negando con la cabeza, ahí están los titulares, ahí el New York Times y Los Angeles Times. Y aquí estoy yo, viéndolo todo desde la ventana y pensando que con críticas como ésta nunca vamos a salir de pobres.
Pedirle a un director que adapte un personaje de cómic al cine debe de ser igual que mandarle a un ingeniero que trace una carretera entre Madrid y Cádiz pasando por La Coruña, Lérida y Cuenca. Son tantas las paradas obligatorias en las que detenerse que una empresa así sólo puede sacarla adelante alguien que, como Christopher Nolan, en “Memento” ya haya demostrado que sabe moverse con historias en las que la línea recta no es la mejor solución.
Ya de principio, Christopher Nolan cambia el esquema del proceso hasta ahora seguido en la mayoría de las películas de superhéroes. Estábamos acostumbrados a que el protagonista fuera quien marcara el tono de toda la película para construir alrededor de él el resto de la historia. Si el superhéroe era Spiderman, había que adaptar su mundo para que no desentonara demasiado y buscarle un enemigo de su mismo nivel, en el fondo tan absurdo e infantil como él, para que sus limitaciones no quedaran en evidencia. Christopher Nolan ha sido menos condescendiente con su protagonista y, como un científico en pleno experimento, lo que ha hecho ha sido levantar un escenario real, donde la mafia controla a los políticos y los terroristas buscan formas invisibles de acabar con una ciudad, para ver si su héroe es capaz de mantenerse a flote.
El primer gran acierto, pues, de esta película es el de crear ese ambiente de impotencia general , semejante al que transmite la película “Traffic”, con una serie de personajes malos totalmente creíbles. No se le pide al espectador que se crea que los enemigos son malvados ni se le hace un guiño cómplice para que pase por alto una serie de clichés con la excusa de que así sucede en el cómic y que Christopher Nolan tiene que adaptarse a ello, como el ingeniero que tuviera que pasar por La Coruña porque así se lo mandan. Nolan apura todo lo que puede la realidad sin forzarla, a expensas, como se ha comentado, de un protagonista al que le pueden romper la cara en cuanto aparezca en escena.
Es tal el cuidado de Nolan en servirse de lo real hasta donde pueda, que ha logrado, en lo que es el segundo motivo de elogio de esta película, crear un personaje como “el espantapájaros” con una economía de medios y una efectividad que uno no puede dejar de elogiar. “El espantapájaros” no solamente es creíble, es que logra lo que hasta ahora nunca se había conseguido, que un personaje de cómic dé miedo. Se podría decir que Nolan ha sido honesto con todos los personajes y a todos les ha dedicado el trabajo necesario como para quedar plenamente integrados en ese mundo real en el que les ha colocado.
Todo ese esfuerzo se puede venir abajo si en esta historia, más próxima a la sección de nacional de un periódico que a los poderes de un cómic, el protagonista no logra encajar en el mundo que se ha diseñado. Ese es un riesgo que asume Nolan desde el principio, en vez de pedirle al espectador que “haga como si” y no se vuelva demasiado exigente con lo que va a ver. La apuesta es alta y no cabe un resultado intermedio : o se tiene éxito o se cae en el ridículo.
Y, en lo que es el tercer y definitivo argumento a favor de “Batman Begins”, no cabe duda de que Nolan y Goyer han tenido éxito en la construcción de su particular Batman. Los dos se sirven del miedo como vínculo con el que mantener a todos los personajes relacionados entre sí. Ese cerco que se va viendo en Gotham se va estrechando conforme nos acercamos a Bruce Wayne para centrarse en él. Se diría que Nolan elige a Wayne como un buen ejemplo para diseccionar ese miedo que en los demás personajes vemos desde fuera sin que, en principio, sepa que se está acercando a Batman. Nolan giue, pues, pegado a la realidad también en el caso de Bruce Wayne. Todo el pasado de Wayne se cuenta sin prisas y se cierra con una escena en la ópera que mezcla de forma perfecta las consecuencias de su miedo con el fin de su infancia.
Hay que tener presente que esta es una película sobre Batman y que Nolan no tiene otra opción que ponerle una máscara y una capa a un personaje que , seguramente, hubiera pedido otro tipo de desarrollo. Está obligado a hacerlo, pero Nolan se resiste a dar ese salto sin una explicación. De nuevo, parece esforzarse por convencerse a sí mismo de lo que cuenta y la solución que propone se sale de la realidad para entrar en el terreno de los arquetipos. Es un despegue obligado pero con base. No en vano, en cierto momento de la película se menciona a Jung, que en uno de sus textos escribió que :
“Jamás alcanzaremos nuestra totalidad si no asumimos las oscuridades que hay en nosotros pues no hay cuerpo que, en su totalidad, no proyecte una sombra y esto no en virtud de ciertos motivos razonables, sino porque siempre ha sido así y así es el mundo” (“Los complejos y el inconsciente”)
A partir de este punto, el descenso de Wayne a la cueva de los murciélagos y su conversión en uno de ellos puede verse como el intento de asumir esa parte irracional. Si se acepta esta interpretación, el traje se convierte en un símbolo, no en la excusa de un superpoder, con lo que Nolan, que tiene que incluir la existencia de Batman, logra mantenerlo pegado a la realidad sirviéndose del símbolo. Una gran jugada que mete de lleno a Batman en el terreno de la ambigüedad moral, en el que mejor se ha movido. ¿No sería, al fin y al cabo, lo más racional el mirar a otro lado y aceptar las cosas como son? ¿Es que sólo actuando de forma irracional se puede hacer frente a una realidad tan amenazante?. Que cada cual agite como quiera este cóctel en el que Notan y Goyer mezclan términos como la venganza, la justicia, el miedo, lo irracional, la belleza y el bien y llegue a sus propias conclusiones.
Si tiene un punto flojo esta película es, en fin, el desenlace que se presenta. Suena más a requerimiento de la productora, deseosa de tener unas buenas escenas de efectos especiales con las que poder crear un buen trailer, que a deseo de Nolan. En los últimos momentos, la película se convierte en un videojuego que no añade nada a lo que se ha contado y que, afortunadamente, tampoco le quita ninguno de sus logros.
Batman está en buenas manos, que la historia continúe.
Otro de mis hobbies es hacer postres, por supuesto lo mejor es comerselos después, pero he de decir que no me desagrada el manejo en la cocina y afrontar con ímpetu el gran dilema de que hacer para comer.
Les voy ha dejar una receta de una tarta de chocolate que guardo en secreto como oro en paño. Es la mejor tarta que he probado tanto caseras como hechas en pastelerías; y si no preguntarle a daminor, que él la ha probado y sabe de lo que hablo.
Bueno, ahí va:
Ingredientes:
- 4 paquetes de nata en polvo de 250 mg. (Si no la encontrais pues buscar nata para postre, pero por favoe , que no sea líquida. Sale malísima)
- 1 bote de leche condensada.
- 2 tabletas de chocolate para postre.
- 1 tableta de chocolate con almentras troceadas.
- 1 bote de leche, bien fría.
- 1 paquete de galletas. (Yo recomiendo Marbú doradas)
- 1 paquete de Maltesses.
Elaboración:
Se vierte en un recipiente bastante grande el bote de leche bien fría. Se mezcla con los 4 paquetes de nata en polvo, y con una batidora y su complemento para montar nata se empieza a batir muy lentamente.
Una vez montada la nata se sigue batiendo pero anadiéndole muy lento el bote de leche condensada. (La leche tiene que estar lo bastante fría como para que después de mezclarla con la leche condensada y el chocolate posteriormente no se quede muy líquida). Yo recomiendo que después de ésto probéis la nata y si no estuviera lo dulce que a ustedes les gusta, se le podría añadir azúcar; siempre batiéndola durante el proceso, y por supuesto antes de añadirle el chocolate.
Dejamos reposar la nata en la nevera, y mientras tanto fundimos el chocolate para postre. (Se puede hacer en microondas, pero no lo recomiendo porque habría que esperar a que se enfriase y despues no esta tan líquido como debería). Yo lo que suelo hacer, es hacerlo al baño maría o muy parecido, porque lo troceo dentro de un calentador y mezclándolo con un chorrito de leche lo pongo al fuego. No dejo de removerlo mientras esté en el fuego, para que no se pegue y añadiéndole más leche si así le necesitase. Siempre viendo que no se quede muy líquido debido a la leche, recordemos que es sólo chocolate y que mezclaremos con la nata que está en la nevera.
Una vez lo quitamos del fuego seguimos removiendo el chocolate hasta que se enfríe, para que al mezclarlo con la nata ésta no se derrita.
Bueno, sacamos la nata de la nevera y batiendola con la batidora y su complemente de montar nata le añadimos el chocolate hasta que se quede totalmente homogéneo. De esta manera tenemos la crema con la que se hará la tarta y que si la probais el sabor es muy parecido a un mus.
Después de ésto pasaremos a picar o rallar la tableta de chocolate con almendras troceadas. Para ello se pueden hacer de dos maneras: una es rallandolo poco a poco con un rallador, y la otra es como yo lo hago, que aunque no queda igual es más rápido y es pasarlo por la picadora.
Una vez hecho todo ésto pasaremos a montar la tarta.
Se coge una tarera metálica, de estas que tienen una bandeja de fondo y luego un aro que se quita y se pone.
Se empieza mojando galletas en una escudilla con leche y poniéndolas en el fondo de la tartera, cuando se llene la capa se echa por encima una capa de la crema que hicimos, cubriéndolas al gusto, ya que si ponen poca se puede quedar un poco reseca y si ponen mucha se puede quedar demasiado líquida, luego se espolvorea chocolate rallado. Una ves terminado este porceso se repiten todos los pasos hasta llenar totalmente la tartera. Recordarles que en la última capa es recomendable dejar la capa de crema mayor, el chocolate rallado en más cantidad y como guinda para el pastel, nunca mejot dicho, le colocaremos los malteses distribuidos por toda la superficie.
Yo recomiendo que si sobra hagan lo mismo pero en tazas o tazones y así se los comen a modo de mus.
Se deja reposar en la nevera durante al menos 24 horas y se desmolda. Ahora se puede comer conservando el resto en la nevera.
Pues con esto se concluye la receta, simplemente esperando que les guste y no abusen de lo dulce.
¡¡Bon appétit!!

Navegando por la red me he asombrado de lo que es capaz nuestro cerebro ayudado de nuestra vista, experimente por ustedes mismos.
Esta matriz está formada por líneas que se cruzan en puntos blancos. Aunque parece que también hay puntos negros. Pero si los miras se vuelven blancos, y en cambio aparecen más puntos negros. Y así sin parar. Antes de caer al suelo.

No le quites la vista de encima al punto de la imagen durante unos segundos. ¿Notas algún cambio? Cuando la vista se acostumbra, ¿no te parece que el halo gris que rodea al punto empieza a desaparecer?

Ahora agárrate bien, porque este experimento es impresionante. Debes mirar fijamente el centro de la imagen durante 30 segundos, a 20 centímetros de distancia, mientras apoyas tu mano en el mouse de tu ordenador. Al cabo de este medio minuto, desvía tu mirada hacia la mano que tienes en el mouse. No te asustes por lo que verás.

En este caso, debes fijar tu vista en el punto oscuro del centro de la imagen unos segundos. Se supone que aunque seas consciente de que se trata de un dibujo estático, empezarás a notar que se mueve. ¿Por qué? El fondo oscuro y las líneas onduladas que se van ensanchando hacia el exterior del dibujo, favorecen la aparente movilidad.

¿No te da la impresión de que este mosaico es irregular y que en algunas zonas está más hundido que en otras? No es más que una ilusión óptica. En realidad, todas las piezas son iguales, pero parecen variar por sus distintos tonos de gris.

¿Ves algo extraño en esta imagen? A simple vista todo parece en su sitio... Pero fíjate en el punto del centro: ahí donde lo ves, tiene poderes mentales. Si lo observas un rato comprobarás que es capaz de hacer que los círculos que lo rodean empiecen a moverse.

¿Ves puntos grises en las intersecciones de los cuadrados? Si miras fijamente uno de estos puntos grises, ¿desaparece? Pues ambas cosas son falsas. Simples ilusiones ópticas.

Si te decimos que somos capaces de hacer desaparecer ante tus ojos la mancha azul del círculo sin mover un solo dedo, ¿te lo crees? Pues mírala fíjamente durante un rato. ¿A que empiezas a no verla? ¡Tachaaan!

¿Eres de los que se marean fácilmente? Entonces quizás no te convenga hacer la siguiente prueba... Observa el centro de esta imagen sin apartar la vista durante un rato: descubrirás que los rayos que parten del punto negro se mueven

Y para mí las más increibles son las dos últimas.
Mira fíjamente durante 30 segundos los cuatro pequeños puntos que hay en el centro de esta imagen. Después cierra los ojos, echa la cabeza hacia atrás, sigue con los ojos cerrados, y verás un círculo blanco... pero dentro del círculo blanco se te aparecerá una figura muy conocida. Comprúebalo. ¡Impresionante!.

A simple vista no son más que un montón de puntos agrupados. Pero si te fijas bien aparecerá el rostro de una famosa estrella de Hollywood. ¿Sigues sin verla? Aléjate un poco de la pantalla y vuelve a mirar la imagen. ¿Qué tal ahora?
Es un artículo que leí de Macarena Dupré sobre el cine de animación y como buen cinéfilo que presumo ser estoy en total acuerdo con su pensamiento. Espero que les guste.
Si es certero el hecho que Walt Disney está congelado, no creo que al despertase dentro de algunos años le guste ver lo que han hecho otros directores con la animación ... y no me refiero a la técnica, sino al contenido.
Las historias encantadas que una vez había tomado Disney para afirmar su economía y divertir a millones de niños, con finales felices garantizados y un mundo perfecto que no tienen nada que ver con el real, cae ante un contenido basado en hechos no tan alejados a lo que es la “realidad”.
Las princesas dejan de ser tontas niñas esperanzadas en encontrar el amor perfecto para convertirse en fuertes, inteligentes y autosuficientes. A la vez, los hombres dejan a un lado la imagen de galán físico culturistas y toman una imagen de hombre común y corriente escapando al perfil de “príncipe azul”.
Sin embargo, no solo cambió el contenido de las historias, sino también la técnica que les da vida. Fue Pixar quien dio el primer paso, más precisamente Steve Jobs, elaborador del primer ordenador personal en el garage de su casa, hoy llamado Apple; y Lasseter pionero en aplicar esos ordenadores al cine de animación. Con esto se dejó a un costado la animación tradicional en dos dimensiones para darle paso a las tres dimensiones.

Toy Story (1995)
Para entrar en el mercado con dicha técnica innovadora y competir con los grandes de la industria de la animación se apadrinaron a Disney firmando un contrato que expiró este año con Los Increíbles.
Es más, aunque ahora el fuerte sea satirizar las historias del “mundo felíz”, todos salieron de Disney. Otro ejemplo es Katzenberg, mentor de Shrek 1 y 2, Hormiguitaz, entre otros títulos que partió hacia Dreamworks (de Spielberg) desde la tierra de los finales felices.
Eso si, por más que cambie la técnica y en dichos films se puedan apreciar hasta el mínimo detalle como los poros de la piel o el pelaje de los protagonistas, los dibujos originales no han sido desplazados del mercado. Y cuando expreso esto, me refiero concretamente a Los Simpson.
Dicha familia muestra el American way of life, y se burla absolutamente de todo. Ni siquiera Uruguay se salva del ojo deMatt Groening cuando en un capitulo Homero coloca el dedo en el globo terráqueo y le dice a Bart el nombre de nuestro país de una forma no usual, tratándonos de guy, quedando al descubierto la ignorancia de los norteamericanos.
Este humor ácido que presenta Los Simpson a los temas de actualidad, con historias identificables y comentarios frescos es lo que provoca que los dibujos dejen de ser algo exclusivo para niños y se transformen en un programa para todas las edades, incluyendo a los adultos.
Ya no interesa dejar alguna moraleja en las historias y mostrar familias perfectas y personajes hermosos cuando la vida no es así. El hecho de la identificación con los personajes es lo que provoca que la fórmula funcione.

Los Increíbles (2004)
En Toy Story I (primer película de animación generada entera por ordenador aparecida en 1995 por Pixar) los juguetes viven una realidad paralela a la de los humanos, uno de ellos se siente desplazado ante la llegada de un nuevo super héroe con aspecto de astronauta. Este hecho se compara al de la llegada de un hermano a la familia y los celos que se presentan ante el hermano mayor. En Los Increíbles (2005) el rol de la familia es fundamental. Los padres discuten en frente de los niños, hecho que sucede en la vida real.
Las moralejas para los niños tampoco son tenidas en cuenta en esta nueva generación de films animados. En Madagascar (película aparecida este año y llevada a la pantalla por los creadores de Shrek) la moraleja brilla por su ausencia. En esta época donde la superficialidad lo puede todo, cuatro amigos muy distintos entre sí emprenden una aventura hacia tierras desconocidas obligados por uno de ellos: Marty la cebra. Pero lo esencial no es la aventura, sino lo que se desprende de ella. Queda a la vista que estos personajes son tan humanos que nadie se atrevería a decir que uno es un león, otro un hipopótamo y otro una jirafa. La cobardía y comodidad del hombre quedan expuestas ante esta película ya que cada uno de los personajes es muy humano.
Madagascar es la tierra ideal para estos cuatro amigos. Sus antepasados pertenecían a la jungla. Sin embargo ellos nacieron en la civilización que respira capitalismo, con una cultura del consumismo. En la jungla no existen los placeres que brinda el cemento, no tienen el reconocimiento y el título que da la civilización. Aunque hay que aclarar que esto sucede si se nace en un lugar privilegiado. El león es el rey de la selva en el zoológico, sin embargo en la verdadera selva es un simple gatito hasta que se demuestre lo contrario, y para esto deberá esforzarse mucho.
Y es de esta manera que se comporta el hombre en civilización, tratando de vivir de la mejor manera posible, consumiendo lo más que pueda. Nada mejor que disfrazar la realidad de animal y presentarla de forma simpática para llegar al público más grande, que en definitiva es el que termina entendiendo la totalidad de la película, aunque los más pequeños también se diviertan con ella.La vida cotidiana se presenta disfrazada para llegar a todos, se dibuja en una pantalla con una careta de león.
Desde 1992 en que se aprueba la ordenanza de Limpieza hasta el día de hoy, persiste inexplicablemente la inaplicación de la misma, al considerar el gobierno municipal, y otros anteriores también, que más que una norma (de hechos y sanciones), es un catálogo de conductas deseables (comportamientos no adecuados).

Las campañas publicitarias de concienciación están muy bien, atrapan a unos cuantos ciudadanos y los conciencian pero no a la mayoría, si no es porque sepan que van a ser multados. Y ésta es la realidad actual, los ciudadanos en su inmensa mayoría arrojan basura en la playa, en la calle, en los parques y jardines, en definitiva, en todas partes, y cuando se les encuesta reconocen que la culpa de la suciedad de las calles no es del Ayuntamiento, sino de ellos mismos; no creen que el motivo sea que haya pocos efectivos de limpieza. Se desprende de las opiniones que yo mismo he podido recoger, que un 97% de los encuestados saben que existe un reglamento sancionador y curiosamente el 100% está de acuerdo que se multe.

Sería conveniente, entonces, ajustar la teoría a la práctica y que el gobierno municipal dé instrucciones firmes y taxativas a la Policía Municipal para que se incremente la vigilancia y se multe efectivamente. En suma, se aplique la Ordenanza, porque de esta forma todo va a ser ventajas.

