Si se agita esta película , se pueden escuchar los Oscar chocando entre sí, las críticas de los expertos, satisfechos poder coincidir en sus comentarios, enarbolando sus titulares con el orgullo de revolucionarios en el desfile, y hasta el dinero que va consiguiendo, haciendo que la hucha vaya engordando regularmente hasta amenazar con explotar.
Yo agito la hucha e identifico todo eso, pero por más que afino el oído, no logro que la película haga ningún ruido más. Sólo queda ese silencio cabizbajo en el que los espectadores abandonan la sala al terminar la historia y que es, dicen los críticos de las banderas, el que hay que diseccionar para darse cuenta de lo grande que es ésta película.
Yo disecciono ese silencio y lo que veo dentro tampoco me dice nada. Nos son las tripas de las ocas, anunciando grandes conquistas de los ejércitos. Me encuentro con algo de sangre y esa consistencia débil que se me ofrecía cuando , en el colegio, la rana, en la clase de ciencias, parecía morir por segunda vez al cortarla y enseñarme lo que escondía.
Tal vez era que mi bisturí no estaba lo suficientemente afilado y aunque pretendía un corte limpio , lo que hacía era despedazar la carne como si ,en el fondo, mis utensilios fueran de madera. Que nunca sabrás nada de cine, que no sabes nada de cine, me dice la rana apoyando sus patas para poder mirarme a los ojos y asegurarse de que sus palabras me llegan claramente.
Me asomo a la ventana y veo la riada de críticos por la avenida, celebrando la goleada de Clint Eastwood. Yo veo a Clint Eastwood haciendo de Harry el sucio, cambiando su mágnum por una jeringuilla rellena de adrenalina y terminando la historia con un final tramposo, de escritor que busca el cierre y la patada en la tripa. Es eso lo que esconde mi silencio, muy alejado del que llena la sala cuando la película acaba y la gente sale a la calle.
¿Cómo puedes ser tan insensible? Me dice la rana. Fíjate en tus compañeros de clase, lo bien que han diseccionado a las otras ranas. ¿No te conmueve ese final? ¿El dolor de la boxeadora sin futuro? ¿El juego que hace Clint Eastwood con las sombras y hasta el modo en el que se sirve de la música? ¿Es que estás hecho de piedra? ¿Es que eres insensible? ¿Es que no te dice nada esa segunda oportunidad que tiene el padre de ser padre y la hija de ser hija?
La película encima de la mesa, con las tripas al aire, como aquella rana. Y, para que el trabajo no se quede incompleto, acudo a los cuentos de Jerry Boyrd ( “Rope Burns. Stories from the corner”) para ver si me pueden servir como guía en esta disección. Jerry Boyrd, que firma F.X. Toole, me parece un escritor de segunda fila, algo que me desconcierta porque en la portada del libro se dice que fue Libro del año para New York Times y el Los Angeles Times. Todas las flechas señalan en una dirección y yo me encuentro caminando en sentido contrario.
Leo “Million Dollar Baby” y “Cara de mono”. Suficiente como para lamentar los 16,50 euros gastados en el libro. Me parece alguien sin matices, con una idea por cuento que infla lo necesario para que llene páginas y páginas hasta convertirse en un libro. No me gustan los escritores de cuentos incapaces de saber cuándo ya han contado lo que tenían que contar. Clint Eastwood es fiel, demasiado fiel, al cuento en el que basa su película, lo que no ayuda mucho a su trabajo. A pesar de ser un cuento largo, tiene que rellenar los huecos de la historia con elementos que justifiquen su metraje y ahí, lejos de solucionar el problema, se mete en un terreno en el que roza lo fácil y lo tramposo : las cartas que le escribe a su hija y que ésta le devuelve, sus lecturas de poesía o la historia del pastel de limón, por poner unos ejemplos.
Lo que se anuncia como un banquete no es sino un buffet con pequeños pasteles fríos que comer. Falta el gran tema que haga que todas las partes de la historia encajen. En una bandeja se ofrece la relación entre un padre fracasado y una hija sin padre, la posibilidad de ser alguien con treinta y dos años, el enfrentamiento entre un entorno machista y una mujer que le hace frente, la convicción de que se puede llegar hasta donde se quiera o el temor a llegar hasta el final, como si se temiese el precio a pagar por ello, como refleja en “Miedo”, Cristina Peri Rossi :
Las pocas veces
Que he sido feliz
He tenido profundo miedo
¿Cómo iba a pagar la factura?
Sólo los insensatos
-o los no nacidos-
son felices sin temor
Todos esos pasteles están muy buenos, pero deberían ser un aperitivo de algo más consistente que no se ofrece. Un buffet de boda sin boda. Una historia contada por un narrador (Eddie Scrap-Iron) que nos presenta situaciones en las que él no estuvo sin ver en ello ninguna contradicción. Habrá quien diga que el núcleo de la película es la eutanasia, lo que complica un poco más las cosas porque no se ha creado una estructura narrativa que lo justifique. El giro que pega la película , en ángulo recto, desconcierta a cualquier espectador. El material utilizado hasta ese cambio no permite dar ese salto, muy efectivo, pero sin apoyo, lo que convierte el final en otro truco más de una historia que da golpes en la oscuridad sin saber muy bien a qué.
Pero ahí van los críticos por la alfombra roja de los Oscar, ahí está la rana en la mesa de la clase negando con la cabeza, ahí están los titulares, ahí el New York Times y Los Angeles Times. Y aquí estoy yo, viéndolo todo desde la ventana y pensando que con críticas como ésta nunca vamos a salir de pobres.
Dani, te felicito por tu crítica. Muy buena, sí señor. Me ha gustado mucho. Todavía no he visto la película, pero no está mal ver a alguien contracorriente, ya que todo el mundo dice que la peli es la leche.
Habrá que verla algún día :)
¡Saludos!
lo siento pero discrepo totalmente de ti.
aunque por supuesto respeto tu opinion, sin duda alguna.
esta pelicula es una obra maestra sin parangón en el cine actual.
Lo es por su realizacion cinematografica, lo es por su altura de miras sobre asuntos del propio ser humano, lo es por su examen perfecto de los males de la sociedad actual, derivados de la incomunicacion existente. Pero sobre todo, para mi es una obra maestra, porque me emociana la pelicula, y la emoción en el cine es lo mas grande que puede existir.
Gracia y un saludo